Las vacaciones infantiles
Cada vez que empieza el verano y los niños salen de vacaciones, la felicidad lo inunda todo. Llega el momento más esperado del año, el viaje de vacaciones, la playa, el verano, todo es felicidad. Pero eso solo el primer mes. Luego, los padres vuelven al trabajo pero… los niños tienen que seguir en casa casi un par de meses más!!
Entonces, retorna la pregunta desesperada de siempre: ¿Por qué los niños deben tener más vacaciones que los padres??? Por ahora, la solución está en inscribirlos en alguna colonia o en un casal de verano, lugares en los que los niños, además de estar bajo la tutela de alguien adulto, aprenden cosas nuevas y se relacionan con más niños de su misma edad. (En este post dejaremos de lado el asunto económico).
Elegir un buen casal es también importante para la educación infantil de nuestros niños. Hay que pensar que, por más que solo sea un curso vacacional sin valor académico, es vital preguntar bien cuál será el programa de actividades que se desarrollará en cada centro, compararlo y después de haber sopesado bien, decantarse por uno.
Es verdad que el horario y el precio son factores importantes durante el proceso de elección, total ¡es solo un curso-guardería de verano!, pero optimicémoslo. Si igualmente ya lo estamos pagando, miremos qué les conviene más a nuestros hijos: si hacer deporte, si aprender inglés, si reforzar ciertas materias, si solo hacer un poco de relaciones sociales…
Los cursos sueltos de verano pueden servir para los más grandecitos: un curso de mecanografía más un curso de natación. O un taller de dibujo más otro de baile, en fin. Con un par de cursillos, media mañana ocupada, eso seguro.


